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31 de octubre de 2017

Ministerio de Salud presentó Plan Nacional de Demencias

La Ministra de Salud, Carmen Castillo, junto al Subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows; la Subsecretaria de Redes Asistenciales, Gisela Alarcón y la alcaldesa de Peñalolén, Carolina Leitao, encabezaron el lanzamiento del Plan Nacional de Demencias.

Desde el centro diurno de atención integral para adultos mayores “Kintun”, las autoridades destacaron que, en Chile, más de 180 mil personas tienen algún tipo de demencia. “La edad es el principal factor de riesgo de la demencia y como sabemos Chile se encuentra en una etapa avanzada de envejecimiento poblacional”, explicó la Ministra de Salud.

De acuerdo a proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas, hacia el año 2025 el número de adultos mayores superará al número de menores de 15 años, observándose además un crecimiento acelerado del grupo de mayores de 80 años. En este escenario, el Programa de Gobierno comprometió la elaboración de un Plan Nacional de Demencia, cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida, reduciendo los síntomas de la enfermedad, y entregando mayor bienestar a pacientes, familias y cuidadores.

“Sabemos que las demencias tienen efectos abrumadores en quienes las padecen, en sus entornos familiares y el de sus cuidadores. Se trata de problemas de salud con consecuencias, físicas, emocionales y económicas, que pueden causar mucho estrés y angustia”, sostuvo la Secretaria de Estado. “Por eso el compromiso de nuestro Gobierno fue entregar un Plan Nacional que permita a las personas que viven con demencia acceder oportunamente a cuidados para sobrellevar mejor la enfermedad”, añadió.

Por su parte, el Subsecretario de Salud Pública indicó que el gran objetivo de esta iniciativa apunta a “un abordaje más global” de la demencia. Se trata de “ir transitando desde un modelo paternalista, hacia uno en el que la persona tiene un abanico de posibilidades, según el desarrollo de sus capacidades, que se van deteriorando, pero que puede ejercerlas en las medidas en que encuentre y tenga los apoyos suficientes”.

El Plan Nacional de Demencias, establece cuatro ejes de acción:
• La atención socio-sanitaria para personas con demencia y su entorno en el nivel primario de salud.
• La atención socio-sanitaria en el nivel de especialidad, a través de las Unidades de Memoria en los hospitales de mediana y alta complejidad, en complemento con el Programa Centros de Apoyo Comunitario para personas con demencia.
• La sensibilización en la construcción social de las demencias.
• Y las intervenciones psicosociales con familiares y cuidadores.

A la fecha se encuentran en funcionamiento 7 centros de apoyo comunitario para personas con demencia, ubicadas en Peñalolén, El Bosque, Rancagua, Los Andes/San Felipe, Hualpén, Osorno, Punta Arenas. Este año, se espera que comiencen a funcionar los recintos correspondientes de Coquimbo, Talca y Temuco.

La Subsecretaria de Redes Asistenciales indicó que esto ha sido parte del Plan de Gobierno de la Presidenta Bachelet, “cuyo objetivo fundamental no es sólo construir hospitales, ni formar especialistas, fortaleciendo la salud pública, sino que hacer de la salud un derecho para todos los habitantes de nuestro país, sin ninguna discriminación”.

PREVALENCIA DE LA ENFERMEDAD
La demencia no es una enfermedad específica, sino más bien una amplia variedad de síntomas relacionados con el deterioro de capacidades de razonamiento, que son lo suficientemente graves como para reducir la capacidad de una persona para realizar sus actividades cotidianas.
La demencia afecta a la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio. El deterioro de la función cognitiva suele ir acompañado, y en ocasiones es precedido, por el deterioro del control emocional, el comportamiento social o la motivación.

A nivel mundial, la demencia afecta a 47 millones de personas, y se estima que alrededor del 60% viven en países de ingresos bajos y medios. Cada año se están registrando cerca de 10 millones de nuevos casos.

Este escenario impone cada vez mayores desafíos en materia de salud mental y específicamente en el abordaje de las demencias.

La Organización Mundial de la Salud reconoce la demencia como una prioridad de salud pública y llama a la sensibilización frente a la enfermedad; al establecimiento de iniciativas destinadas a promover la reducción del riesgo de demencias; y a optimizar los procesos de diagnóstico, tratamiento y atención.

Y junto a lo anterior, llama al fomento de marcos legislativos apropiados y favorables, basados en normas de derechos humanos internacionalmente aceptadas, para garantizar la máxima calidad en la prestación de servicios a las personas con demencia y sus cuidadores.